La Vestimenta a la hora de ascender posición

“No sigas las Tendencias. No dejes que la moda te posea. Decide lo que eres, lo que quieres expresar con la Manera en la que vistes y en la manera que vives”

“No sigas las Tendencias. No dejes que la moda te posea. Decide lo que eres, lo que quieres expresar con la Manera en la que vistes y en la manera que vives

Gianni Versace.

Tal vez dejaría caer la cedula al momento de hacer esta afirmación pero muchas de las películas que influyeron durante mi búsqueda de autodescubrimiento entre esa joven adulta universitaria (o recién salida de ella), y la mujer que soy ahora son aquellas que no solo tratan de la superación personal y profesional, sino también aquellas que se veían influenciadas y vinculadas directamente con el ascenso personal y profesional, con el cambio que adquiría su guardarropas y como esto también refleja donde quieren verse posicionadas. 

Suena frívolo, pero, aunque no querríamos, esto es un mundo frívolo que se lleva de las apariencias. Reflejas con tu forma de hablar, conducirse, y si, hasta vestirse, a donde quieres llegar.

Las sociedades desde tiempos inmemorables, otorgaba un nivel de categoría a las grandes damas, por como vestían (o de donde una vez llegara la revolución industrial), con quien se casaban (el estatus marital) y quienes las pintaban. (si no me creen, pueden entrar en la cuenta de IG de Museo del Prado (Madrid) para que se deleiten no solo con las pinturas de aquellas grandes damas, sino también, como eran sus vestimentas para sus eventos) y todo tiene un punto en común: la ropa define en donde estás y/o donde quieres llegar.  

Así mismo pasa cuando ascendemos de posición en una empresa: ya una camisa de poliéster o licra no va a acorde con esas reuniones que tenemos con ejecutivos de grandes corporaciones que buscan ideas o nuevos creativos para que manejen sus cuentas o inversiones. Aquellas franelas serigrafiadas con una chaqueta por encima no bastan a la hora de reunirnos con un alto ejecutivo de cuentas y gerente de una agencia o de banco viéndote como candidato idóneo para otro puesto de mayor responsabilidad y si, debe de vestirse acorde. 

Nuestro país tiene un problema y es su clima: Lo que viene siendo adecuado para sociedades como británicas, americanas o francesas que tienen cuatro estaciones en el año, no es la mas adecuada para nuestro clima. Puede ser que inviertas por un pantalón europeo cientos de euros o cientos de dólares y su composición de lana no te permita ni la flexibilidad o la frescura (que agregan comodidad) a la hora de vestir. Y no solo eso; no vivimos todas nuestras horas laborales en aire acondicionado, lo que significa que, a la hora de exponernos a nuestro clima, el sol y el calor hacen de las suyas. 

¿Cuáles entonces son las herramientas practicas para vestir?  

             En un primer encuentro laboral, camisas o blusas mangas largas en color blanco o colores claros (cero sostenes de colores que no sean neutros). Debemos de reflejar honestidad, confianza y seguridad a la hora de presentarnos. 

            Pantalones estilo palazos o corte recto. Los pantalones muy entallados no les quedan bien a todo el mundo. A veces es mejor irse una talla por encima en pantalones de vestir (usar correa en la cintura para ajustar) que se te marquen las líneas de la ropa interior o de tus curvas: vas a venderte, pero no a “Vender tu cuerpo”.

  Alejémonos de los productos y sub productos de poliéster: Tanto las prendas como la gabardina y el poliéster dan una versión barata de algo que copia una prenda costosa. Nuestra intención no es vernos baratos; es ver que en verdad nos esforzamos a la hora de presentarnos ante un potencial nuevo jefe o nueva posición y debemos invertir un poco mas económicamente en nuestro primer atuendo de entrevista o tener una o dos prendas destinadas a este propósito, alejándonos de tendencias temporales y buscando piezas atemporales. 

 

El poliéster produce calor y nuestro nerviosismo aumenta el vapor; recordemos que, al estar nerviosos o inquietos ante una nueva oportunidad laboral o ascenso corporativo, solemos subir la temperatura corporal y con esto quemar los perfumes que llevamos lo que hace que se sientan mas fuertes, pero así la transpiración nos traiciona. Busquemos fibras naturales y menos sintéticas y apostemos por un armario mas práctico, menos congestionado y comenzar a vestirnos para la posición que queremos y no quedarnos estancadas en nuestra etapa universitaria y de pre maestrías. 

Si usamos bisutería y estamos portándola el día de una reunión, retírate una sola pieza de tu atuendo a la hora de salir. Ahora si te encontraras lista. Esta era una de las reglas de Cocco Chanel y por lo que una de sus frases icónicas es “La simplicidad es la clave de la Verdadera Elegancia”.

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