La Vestimenta y la Etiqueta

Este es un espacio para mentes despiertas, mentes dispuestas para consejos y querer cambiar su vida o mejorarla. Y al mismo tiempo, disfrutar del desarrollo que vas dando en tu vida profesional o familiar.

Cada evento tiene su espacio; cada espacio su etiqueta, cada etiqueta su código de vestimenta; desde un encuentro para después de trabajar o cocktail, reunión de tragos o una cena y así como un domingo de brunch, todo tiene su atuendo y su espacio. En las actualizaciones de este espacio, trataremos de brindarte las herramientas necesarias para marcar tu vida tanto laboral o personal a la hora de vestir. Mantenerte a tanto de ciertas reglas prácticas y también ayudarte a equilibrar tu salud financiera, mental y empresarial. Este es un espacio para mentes despiertas, mentes dispuestas para consejos y querer cambiar su vida o mejorarla. Y al mismo tiempo, disfrutar del desarrollo que vas dando en tu vida profesional o familiar. En el día de hoy nos embarcaremos a uno de los temas más difíciles de tocar respecto a la forma de vestir y de actuar y que no todas las listas de etiqueta tratan de evadir porque tiene cierta nomenclatura que debería de resultar lógica más sin embargo se cometen innumerables errores. Hay momentos en nuestra vida tanto personal como profesional que no quisiéramos ver llegar: El fallecimiento de un ser querido o de un compañero de trabajo, jefe inmediato o no tan inmediato. Dentro del protocolo de cualquier sociedad y siempre y cuando alguna condición de salud media grave o grave lo permita, lo correcto es acercarse y presentar nuestras condolencias en los servicios fúnebres. Tal como pasa en nuestra vida laboral, hay un código de etiqueta a la hora de presentarse a dar sus respetos en un momento tan difícil como el de un funeral. Las joyas exuberantes y llamativas se quedan en el joyero. Un reloj, anillo, pendientes discretos y probablemente una pequeña cadena son la herramienta perfecta al presentarse y pasar lo mas discreto posible: No es el momento de sobresalir. Es el momento de cumplir con un deber social. Una camisa negra, gris o blanca pueden ser tu herramienta eficaz a la hora de ir a cumplir a un compromiso de esta naturaleza, sin brillos ni pedrería llamativa: No se va a un coctel ni a un evento social de fiesta. No nos podemos imaginar la cantidad de veces que cometemos este tipo de errores sin darnos cuenta. Nunca olvidemos que el negro y el blanco representan la Elegancia; su belleza es absoluta y representan una verdadera armonía de sentidos. También ayudan las faldas de tonos neutros y siempre a las rodillas con zapatos cerrados y no zapatillas. Ni se hable de vestidos que tengan transparencias o queden por los muslos. No es ni el momento ni el lugar para estas piezas. Usualmente vestidos negros por encima de la rodilla o faldas súper estrechas son partes para vestimenta de coctel o de cenas semi profesionales. Si el evento de un funeral nos ha atrapado desprevenidos en alguna salida, lo más apropiado es devolvernos a nuestras casas y buscar un atuendo más apropiado para el mismo o dejar nuestra visita para otro momento cerciorándonos del tiempo con el que contamos para presentar nuestros respetos a familiares de nuestros colaboradores o dolientes.

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